“¡No para quieto!” “Interrumpe en clase” “No presta atención” “Parece que siempre está en su mundo” “No atiende” “Cuando le hablas por un oído le entra y por otro le sale” “Tiene muy mal comportamiento” “No sabemos qué hacer con él”…

¿Alguna vez han empleado esas frases para definir a tu hijo?

Si es así, pueden estar en lo cierto… el niño es inquieto, impulsivo, inatento… pero…

¿Sabemos cuál es la causa?

Yo puedo ayudarte a descubrirla.