¿Dificultades de aprendizaje? ¿Bajo rendimiento escolar? ¿Rendimiento por debajo de la media? ¿Problemas escolares? ¿Falta de atención? ¿Hiperactividad?

¿¿¿¿QUÉ ES TODO ESO????

Muchas veces, los mismos profesionales utilizamos términos que tú, como mami o papi, no tienes por qué entender. Tú puedes ver y de hecho ves claramente que tu hijo o hija:

  • Tiene especiales dificultades en asignaturas relacionadas con la lectura, escritura o matemáticas.
  • Suspende exámenes con frecuencia.
  • Trae notitas de la maestra a casa advirtiendo de su falta de interés o motivación.
  • Nunca trae los deberes apuntados en la agenda.
  • Es desorganizado/a y siempre hay que estar encima de él/ella.
  • Le cuesta horrores ponerse a hacer los deberes.
  • Se despista con facilidad y le cuesta concentrarse.
  • Tiene, a veces, un mal comportamiento.

Todas estas cosas enumeradas, juntas, forman lo que nosotros solemos llamar o bien, un bajo rendimiento escolar o bien una dificultad de aprendizaje. Pero sobre todo, no se nos ha de escapar una cosa:

¿EL NIÑO NO QUIERE O NO PUEDE?

Ahí radica la principal diferencia.

Y de descubrirla, puedo encargarme yo.